7/3/11

¿Dejar que otro escoja la lata de Coca-Cola por mí?

Una de las cosas que todavía no logro entender es por qué la gente continua invirtiendo una media de 90 minutos a la semana en ir a los supermercados a realizar la compra semanal.
Es a menudo una compra muy planificada y diversos estudios del sector demuestran que son relativamente pocas las decisiones que se toman en la propia tienda. De acuerdo, puede ser que en la tienda veas una promoción interesante, ¿pero no la podrías ver igual comprando por Internet, ahorrándote ir hasta el súper y llevar arriba y abajo las 8 latas de Coca-Cola de cada semana?

 Internet supone ya un gran ahorro de tiempo a la hora de realizar la compra de la semana, pero parece que todavía son pocos los que lo aprovechan. Parece mentira que la gente se compre relojes, coches, pantalones, libros, pero que para comprar nuestras galletas favoritas tengamos que ir personalmente hasta un lineal de supermercado.
Estos días he estado con compañeros de otros países de Europa intentando entender qué hábitos de compra tendrá la gente en Europa dentro de 5 u 8 años, pero el problema con el que siempre nos acabamos encallando en estas reuniones paneuropeas es que la distancias que existen actualmente entre países son todavía demasiado significativas como para pensar que en 5 años existirá un único modelo de consumidor europeo.
La compra por Internet es un ejemplo de ello. Hace unos meses asistí a una conferencia del presidente del Grupo Eroski, Constan Dacosta, que dio en Esade. Cuando le pregunté por el papel que él pensaba que tendría la compra online para las grandes cadenas de supermercados en España, respondió lo propio de los que no tienen vocación de líderes: “nosotros haremos lo mismo que nuestros competidores. Mientras la venta online siga suponiendo un 2% del total de las ventas en el país, no creo que nadie apueste significativamente por este canal”. ¡Y bienvenidos al pez que se muerde la cola!
Paralelamente, compañeros ingleses nos han estado presentando estos días en Bruselas cómo ven la situación en las islas. Si bien no puedo compartir información sensible, sí puedo invitaros a ver el siguiente anuncio de Tesco en el que publicitan una aplicación que han creado para iPhone.


¿Alguien se imagina un anuncio similar de Mercadona en Telecinco?
(Por cierto, he probado la aplicación y hay que fotografiar unas cuantas veces el código de barras antes de que te lo lea correctamente. Tampoco vamos a ser demasiado quisquillosos, ¿no?)
Otra cadena de supermercados holandesa de la que ahora no recuerdo el nombre ha desarrollado –con cierto éxito entre sus clientes- otra aplicación para iPhone que te guía por el supermercado para asegurarte que no te olvides de nada de lo que sueles comprar y avisarte de las ofertas que más se adaptan a tus gustos en cada sección.
Lo dicho: cada país es un mundo.
En cualquier caso, parece que tardaremos en ver en España el primer gran distribuidor sin ineficientes tiendas físicas.

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